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Rafaela ´08 – Cada vez falta menos

Rafaela ´08 – Cada vez falta menos

julio 14, 2008 | admin | Leave a comment

Por Miguel Sánchez
Fue una jornada cara al sentimiento del hincha de Dodge la de Rafaela, sin dudas. Se sucedieron una serie de hechos que nos mantuvieron las emociones bien arriba.
Voy a empezar casi por el final. Llevamos 10 años, desde una carrera también realizada en el templo de la velocidad, sin el Flaco Raúl Petrich, que fuera principal impulsor del motor Cherokee que hoy equipa a nuestros autos. Siempre es bueno recordar al flaco,y si hay algo que la ACTC tiene para con sus participantes, es buena memoria. Previo a la carrera pudimos ver que su hija recibía de manos del presidente de la categoría una plaqueta recordatoria. La hinchada de Dodge no reparte plaquetas, pero nunca olvida a sus ídolos. Desde aquí el homenaje al flaco, que no podía ser de otra forma que, con la pole más veloz, dos series y un triunfo en finales.
El viernes vino dado vuelta. Luego del entrenamiento del TCP se levantó la brea del autódromo y sólo pudo cumplirse con un entrenamiento del TC a última hora, y corriendo contra la luz natural, que se escapaba. Quiso la suerte que no ocurriera nada, y que también anduvieran cerca las máquinas viales de la provincia, que casualmente estaban arreglando la ruta que va de Santa Fe a Rafaela. De esto el que la sabe larga es Osvaldo Cardozo…
¿El club tiene la culpa? Tal vez. Si vemos que el problema no se volvió a repetir en todo el fin de semana, cuesta creerlo. Aunque de ellos no dependiera conseguir que las máquinas viales se desviaran de su trabajo habitual hasta el circuito a dar una mano, podrían haberse anticipado a los problemas.
¿Entonces la culpa es de la provincia? Sin dudas que no. El Atlético de Rafaela y la ACTC son dos entidades privadas.
¿La categoría? Y…también le toca una parte. No parecen haber revisado mucho más allá de la segunda chicana cómo estaba todo.
Lo que sí tiene muchos culpables, es seguir viendo que a Rafaela lo quieran lentificar a cualquier precio con una única motivación: Que no ganen los Dodge de punta a punta, con cualquier reglamento. La segunda chicana condiciona el tramo que va hasta la tercera, y de cierta forma, lo que queda desde esta hasta el paso por el control de tiempos. Repito lo mismo que pregono desde hace rato. Si no se puede correr en Rafaela sin chicanas (sería una lástima para un TC que supo tener carreras muy extensas), por los motivos que sea, que no se corra. Pero basta de chicanas en Rafaela. Es una falta de respeto al buen gusto automovilístico que el auto de peor aerodinamia gane en Rafaela. Bah, lo mismo pasa con Buenos Aires desde que se cambió la S del Ciervo…
Pero para el sábado, ya estaba todo bien, y no volvió a pasar nada malo. Se pudo cumplir entonces con el cronograma habitual de estos días. Con Marcos Di Palma facturando doble su publicidad (seguramente consciente de que no tenía ni para figurar en TC, se tiró a “vender” en el TCP) y con Trebbiani, Castellano y Angelini SIEMPRE entre los primeros.
El Pinchito se hizo con su primera pole position en la categoría. Está más que bien, y alcanza y sobra para esta vez. Mejor ir de a poco. Todo junto empalaga, y muchas veces puede hacer mal (al piloto y a los hinchas) y lo nuestro nunca fue el éxito fácil, siempre nos costó. Lo que más cuesta es lo que más se valora después de todo. Tal vez se esperaba más de Angelini, pero la pista se ensució sobre el final de la tanda anterior, y no pudo cumplir con lo que se esperaba. En cambio, ya no sorprende el buen andar del auto de Dandlen.
Trebbiani pareció perseguido por el pace car desde el principio. Lo había pasado con maestría a Marcos Di Palma en su serie, pero debió penar con la entrada del auto de seguridad, aunque resolvió bien cuando se relanzó la carrera. Por este motivo quedó del lado de afuera para largar la final. No pareció ser un problema. A poco de largarse ya marchaba en punta y con el correr de las vueltas, fue contundente igual que en Buenos Aires (caso curioso, ganó en los dos circuitos más veloces pero con diferente preparación). El Bochita los “afanó”. En algún momento, se pasó en la chicana, y por ese motivo, les devolvió la posición a Olivelli y Marcos Di Palma. Retomó el ritmo anterior, y cuando ya los tenía a tiro nuevamente, uno se despistó y el otro rompió el motor. Todavía quedó tiempo para una temeraria reentrada en pista de Lacette luego de salirse en la primera chicana que le pasó bastante cerca al de Quilmes, y una entrada del Pace Car cuando el Ford de Joaquín Volpi se quedó colgado en el piano de la nueva chicana.
Otra vez remató con solvencia la carrera al salir el pace car de pista, máxime cuando a sus espaldas, un temerario Olivelli se encargó de frenar a toda la fila india.
Excelente triunfo de Trebbiani, que está ampliamente en condiciones de pegar el salto a la máxima, aunque sabemos que no lo haga por un tema económico.
Pero no corrió solo. Llegaron 6 Dodge al final de la carrera. Todos dentro de los 12 primeros. Fue una carrera a pedir de Dodge. Ramiro Galarza, hasta detenerse estuvo siempre en el pelotón de punta. Juan Martín Trucco, en su mejor resultado en la categoría, fue cuarto en pista (a la espera de que le dieran el puesto del podio luego que Canapino salteara una chicana). Ernestito Bessone volvió a sumar en grande al ser quinto. Está a 13 puntos del quinto, que es el último que logra el pase al TC. No es mucho con medio año por correr. Juan Manuel Paparella hizo también un carrerón. Perdió un puesto al final al desacomodarse en la última chicana y ser tocado por Bessone, pero sumó muy bien otra vez. El Leo Larrauri (9°) no termina de cerrar un fin de semana completamente redondo. En cuanto lo haga, lo van a tener que parar a los tiros. Y cerró la lista el Nacho Cordich, 12°, lo mejor desde que está en TCP.
El Domingo amaneció con buen tiempo en el horizonte para nosotros. El Pinchito se hizo con la primera serie sin problemas y de punta a punta. Ya se notaba que Urretavizcaya tenía un buen auto, al que iba a sumar su experiencia rutera (que sirve y mucho en Rafaela). Fue la mayor cantidad de autos de la marca. Dandlen ascendió unos puestos para ser 7° a buen ritmo y más atrás se ganaron un lugar en la final Salerno y Riva (que la largó 18°).
En la segunda, Bessone y Angelini mantuvieron el ritmo, y si bien ascendieron algún puesto, no fue mucho de cara a la final, mientras que en la tercera, Catalán Magni (con un auto difícil) y el local Zanatta, si bien anduvieron por el fondo, también se metieron en la final. De esta forma todos los Dodge que largaron las series, largaban la final.
Al mediodía, crecía la ansiedad. Estaba cerca la gloria. Ya teníamos la pole y una serie, y si bien un solo auto largaba entre los 20 primeros, teníamos un lugar expectante para la final…
Pero somos de Dodge, lo nuestro parece ser seguir sufriendo… y todo no se puede.
Moriatis y Ponce de León se fueron adelante y si bien el Pinchito los seguía a buen ritmo, no los molestaba en el inicio. La carrera fue bastante monótona para ser Rafaela, y tal vez por ser esta carrera, uno igual la disfruta.
Para que no se repita, porque ya no es cuestión de equipos de menor nivel, se le salió una rueda al auto de Ledesma y un chiquito de cuatro años se salvó de milagro. Amén del hecho en sí, no puedo dejar de pensar en los padres del chico… ¿En qué estaban pensando para que el pibe se escapara? Y la chica que lo cuidó ¿no podía haberlo hecho del lado de atrás del alambrado? Mientras sigamos teniendo muchas preguntas, es señal que vamos mal.
Aprovecho para mencionar al periodista que cubría esa chicana en la transmisión radial del programa Vuelta Previa, que interrumpió la transmisión en el momento que vio que se salía la rueda del auto, para relatar lo que sucedía, avisar que el chiquito y la señora estaban bien y minutos más tarde, volver a interrumpir con la palabra del Dr.Balinotti. Un ejemplo a imitar, en especial, por la “transmisión oficial” que suele “ocultar” este tipo de hechos. Como hincha del TC, creo que le debemos un agradecimiento al periodista que nos relató la verdad.
La carrera siguió su curso y nos encontramos con “la maniobra”. Cuando por fin Castellano consiguió meter el auto por abajo a un Ponce que se defendió como un León toda la carrera, se encontró con la “ayuda externa” de Urretavizcaya que lo tocó de atrás obligándolo a soltar el acelerador y perder el puesto. Peligroso y temerario sin dudas, y excelente lo de Jonatan, decidiendo cortar antes, y asegurarse la entrada a la curva y no arriesgando a la posibilidad de un toque. Así como creo que fue brillante lo de Paraná, aún con el riesgo que implicaba, también lo fue esta maniobra. Más vale cortar antes, y tomarse el tiempo necesario para ir a recuperar el puesto, que arriesgar más de lo debido y terminar el domingo mirándola desde abajo. El tiempo le dio la posibilidad de recuperar el puesto contra el Ford y obtener el segundo podio del año, primero en la pista.
El resto de la tropa cumplió bastante bien. Ya no sorprende Angelini, ganando varios puestos desde la largada para llegar 15°. Tampoco Pedro Dandlen, que fue 20° al final, luego de transitar gran parte de la carrera por debajo de ese puesto. Con alguna vuelta menos, Salerno 23 (me pareció que dio dos menos), Bessone 24 y Riva 25 se llevaron algunos porotos. Es bueno lo de Salerno y Riva, que no fueron de los más veloces. Lo de Bessone no refleja la realidad, pues estuvo durante mucho tiempo de la carrera por delante de Angelini hasta que debió pasar por boxes por algún inconveniente.
No se pudo todo, pero no caben dudas de que estamos en la senda correcta. No me ilusiono para Río IV, donde será imprescindible un buen balance para la zona trabada del circuito. Si la chancha sale bien pisada a la recta, también puede aprovechar muy bien ese parcial también, y quien dice, un lugar entre los 5 se termine festejando. Eso sí, cada vez falta menos para Buenos Aires. En esa, no dejen de tenernos en cuenta.

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